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Una escuela clandestina para las mujeres de la industria musical nacional

Una escuela clandestina para las mujeres de la industria musical nacional

Manifiesta Media

febrero 10, 2021
¿Eres música, DJ, mánager, booker, técnica de sonido, gestora cultural? ¿Te ganas la vida trabajando de la música y sientes que no ha habido suficiente espacio para ti y las demás? ¿Quieres hackear junto a otras la industria musical? Entonces esta escuela de Todopoderosx es para ti.

Imaginen un festival de música, un concierto, un toque como los que ya no hay ahora. Imaginen lxs artistas que participaron, la gente que se encargó de la producción, la gente que lo organizó. Cojan a todas esas personas e identifiquen cuántos son hombres y cuántas son mujeres. No hay necesidad de saber el evento para deducir que más del 50% (en algunos casos la gran mayoría) son hombres.

Hombres en las bandas, hombres en la producción, hombres DJs, hombres promotores, hombres sonidistas… ¿Qué tanto espacio están teniendo las mujeres en las escenas musicales nacionales? Por fortuna, hay más de un parche de mujeres dentro de esta industria que desde hace tiempo se hacen esa pregunta y están ayudando a ampliar la respuesta.

Este es el caso de Todopoderosx, una colectiva de mujeres que están desde hace más de tres años reivindicando nuestro espacio en las industrias musicales locales. Para iniciar este año con toda, la colectiva se unión con la consultora cultural Lado B, la productora audiovisual Indra Films y la productora musical Biche, junto con otras alianzas en programación diseño, metodología y divulgación para montar un proyecto para todas las mujeres y disidencias que queramos hackear las escenas musicales: la Facultad de Conocimientos Clandestinos.

¿Qué es? Una plataforma para la circulación libre de conocimientos y experiencias que se centra en una formación de aire alternativo, horizontal y diversa. Esto con el objetivo de fortalecer el sector de la música independiente con enfoque de género. La transferencia de saberes y la sanación de los sectores laborales relacionados con la música son algunos de los objetivos de este proyecto que inició desde ayer con su primer módulo y al cual se pueden inscribir de manera libre y gratuita acá o acceder acá. Este proyecto cuenta con el apoyo de la beca para la activación de redes colaborativas de IDARTES.

Algunos de los temas que estará tocando la facultad son metodologías de desarrollo comunitario, discurso e identidad, comercialización de conciertos en medio de la pandemia, técnicas de negociación y habilidades sociales en el entorno laboral, entre otras.

Para ahondar un poco más en este proyecto hablamos con Todopoderosx, quienes constantemente buscan perseguir un ‘ecosistema que se salga un poco de esos paradigmas patriarcales capitalistas’.

¿Cómo nace en Todopoderosx la idea de crear una Facultad de Conocimientos Clandestinos enfocada en las trabajadoras de la música local?

Cuando empezamos hace dos años con Todopoderosx vimos que uno de los principales intereses que teníamos, y que veíamos como una necesidad grande dentro del sector de la música con enfoque de género, era el tema del desarrollo de capacidades. Por eso siempre tuvimos en mente abrir una universidad de garaje. El año pasado, cuando salió una convocatoria para una beca en Idartes, María Cardona se tomó el liderazgo de armar el proyecto y entre todas lo diseñamos.

Esto también se juntó con nuestro deseo de hacer una investigación que tiene que ver con la brecha de género en la música y que sigue en pie porque esta es solo la primera etapa. Aprovechamos para juntar eso y también ver cuáles eran esas capacidades percibidas por las mujeres que trabajamos en música, algo que hacía falta desarrollar. El resultado de las temáticas de las aulas de la facultad vienen de ahí, de la información que recolectamos de 100 personas que respondieron a la encuesta

«La lectura general de las mujeres dentro del ecosistema musical es que estamos presentes en todo».

Todopoderosx

Los módulos tienen temáticas variadas. Hay cosas relacionadas con imagen y estética pero también un módulo sobre autogestión, uno sobre derechos… ¿Qué criterios tuvieron en cuenta para desarrollar los cuatro módulos de la FCC? ¿Hicieron algún tipo de estudio o escucha social?

Para continuar con mi respuesta anterior, desarrollamos una encuesta junto a Lado B, unas consultoras de economía creativa que ya tienen varios años de experiencia en Colombia y que son muy afines en la manera crítica y conceptual en la que desarrollan su trabajo. Decidimos hacer esta primera parte de la investigación sobre los temas de formación, sobre cómo las personas usan o no la formación formal que tuvieron en la universidad, si están más del lado creativo o del lado de producción ejecutivo.

Hicimos ese estudio en principio etnográfico, pero también investigamos sobre cuál es la relación que estas personas tienen con sus profesiones, cómo adquieren los conocimientos y qué necesidades ven que tienen. Para nuestra sorpresa la mayoría de respuestas tuvieron que ver con administración, con oficios como de manager y booker… creo que ahí es donde está el gran bache en términos de capacidades, según las respuestas de la gente. Querían saber sobre números, finanzas, organización, estructura, venta… la mayoría de respuestas hablaban de una inseguridad, de una falta de habilidades al momento de comercializar.

Uno de los argumentos de la FCC es que no seremos más musas, sino partes cruciales de la industria musical. ¿Qué lectura general pueden hacer desde Todopoderosx sobre las mujeres dentro del ecosistema musical local? ¿Qué es urgente mejorar para nosotras dentro de ese ecosistema?

La lectura general de las mujeres dentro del ecosistema musical es que estamos presentes en todo. También somos musas, aunque eso no necesariamente nos hace partícipes del ecosistema como trabajo y pues acá estamos, en principio, personas que nos relacionamos con la música de manera profesional. Estamos presentes en todo lado: desde el escenario hasta el diseño y la dirección artística, el management, la producción ejecutiva, la producción musical, toda la parte técnica… en toda la red de los oficios y los trabajos de la música hay mujeres.

¿Qué es urgente mejorar? nuestras condiciones: nuestro acceso a ciertas experiencias en las cuales hay una asimetría bien grande respecto de los hombres. Muchas no tenemos la experiencia porque no se nos da la oportunidad, y al mismo tiempo al no tener esa experiencia pues no nos contratan. Ahí hay unos círculos viciosos no solo en cuanto al acceso de trabajo para mejores oportunidades sino también al acceso de información, que es lo que pretende aportar la facultad: que esta información ya no dependa de que uno tenga la fortuna (muchas la hemos tenido) de tener mentores o mentoras, sino que esa información circule libre también, y que la gente esté un poco enterada además desde diferentes perspectivas.

Si bien hay información que circula, es información desde un solo bando o con unas perspectivas muy angostas sobre cómo se debe vivir de la música o cómo se debe hacer de la música un trabajo. Y parte de abrir ese espectro de diversidad no solo tiene que ver con el género, sino con replantearnos un ecosistema que se salga un poco de esos paradigmas patriarcales capitalistas. No necesariamente vamos a llegar a romperlos de una pero por lo menos sí podemos empezar a generar nuevas dinámicas y conversaciones que nos ayuden a cambiarlo.

La pandemia ha profundizado la brecha salarial entre mujeres y hombres. Entre agosto y septiembre las mujeres tuvimos una de las cifras de desempleo más altas de la historia del país. Sobre todo las mujeres jóvenes. ¿De qué manera se ha manifestado la pandemia en las desigualdades que ya vivíamos las mujeres en los sectores culturales del país?

Esas desigualdades, que son más bien estructurales, no son muy específicas pero afectan mucho a las trabajadoras de la música. Por ejemplo el uso del tiempo y todo el tema del cuidado con enfoque de género es algo que venimos analizando hace un ratico con Todopoderosx e incluso con Lado B, y es uno de nuestros intereses de la investigación (…)

Tampoco hay música en vivo, y esto afecta tanto a hombres como a mujeres. La mayoría de los ingresos para el sector se ven frenados completamente y muchas mujeres que tienen personas que dependen de ellas lo que hacen es volcarse a esas necesidades más sociales, más humanitarias y dejar de lado un trabajo que ya es bastante difícil y mal remunerado, como es la música. Los trabajos que salen o los ingresos que se mantienen, todo lo que tiene que ver con recaudación de propiedad intelectual, incluso los conciertos en vivo, también afecta mucho a las mujeres porque al no ser tan visibles como proyectos de algunos hombres, pues no las contratan tanto, o al no sonar en la radio, o no sonar en Spotify (igual estas plataformas pagan basura, pero algo pagan) pues entonces no recaudan esa regalías tampoco.

Uno de los grandes problemas que estamos viviendo ahorita en la pandemia es el desarrollo de audiencias, ya no tenemos conciertos en los bares para desarrollar audiencias. Y pues muchos de los proyectos liderados por mujeres están un poco perdido en el mar digital de tanta información y es difícil sobresalir si no tienes el presupuesto para hacerlo. Yo creo que son problemas que vienen previo a la pandemia pero lo que la pandemia hace es que los agrava mucho más.

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